“Desde niño amé el campo, solía bañarme en el río que pasa frente a la casa de mis abuelos. Hoy, por el abuso de la represa, el agua no cubriría unas botas cortas, por los contaminados desagües del pueblo y los desechos que arrojan la mayoría de los transeúntes desde el puente, mi hijo no podrá vivir los momentos que yo disfruté en aquel maravilloso río. No se si mi hijo a mi edad podrá disfrutar una libertad como la que yo tengo en  mi blog, pero al menos a diferencia de otros padres que quizás les brindan mas confort a sus hijos, yo al mío le voy concientizar.” 
--Jaime L. Taveras



2 comentarios:

  1. Es le legado de amor más grande que le vas a dejar, que bello, porque estoy segura de que esa conciencia se extenderá en cada uno de sus pasos. Tal vez tu hijo no tenga la fortuna de ver la belleza de ese río, pero a cambio tiene la fortuna de ser parte de la belleza de tu amor.

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  2. Ese también fue el legado que me dejo mi padre, gracias por apreciarlo y por dejar tus huellas en mi blog.
    Un fuerte abrazo!!

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